martes, 21 de junio de 2016

Sobre Somalía y somalíes


“Estoy al lado de mi hermano; mi hermano y yo estamos al lado de mi primo; mi hermano, mi primo y yo estamos al lado del mundo”. (Dicho popular somalí)

El mundo Somalí es algo extraño para quien vive lejos de su continente, África. Al país se lo llama “el cuerno de África” porque la forma de su territorio es la del cuerno de un rinoceronte. Según la página oficial de la CIA, no se puede conocer el número exacto de habitantes por tres razones: los refugiados, los conflictos internos y la gran cantidad de nómades. El último censo se realizó en 1975 y se estima, con esos datos, que la población al año 2015 podría ser de unos 10.616.380 habitantes. El porcentaje que sabe leer y escribir es del 37.8 por ciento: 49.7 hombres y 25.8 mujeres.

Somalia es un país muy seco. Todo depende de la lluvia para su existencia. Cuando ésta escasea las consecuencias son desastrosas, como ocurrió entre 1978 y 1981 cuando desesperadamente se tuvo que llamar a ayuda internacional por hambruna generalizada, enfermedades de pulmón, tuberculosis y malaria. A esto se le sumaron las necesidades básicas insatisfechas como falta de comida, agua potable e higiene. En ese entonces, miles de somalíes caminaron millas y millas para poder llegar a campos de refugiados y así sobrevivir.

La situación de extrema sequía se volvió a repetir en 2011 generando nuevamente un cuadro desolador. Se dijo que más de 3 millones de personas presentaban cuadro de desnutrición. Además, la existencia de guerras intestinas de grupos insurgentes islamitas hacía  inaccesible a los organismos internacionales de ayuda, llegar a ciertos lugares. Se estima que el número de refugiados somalíes en el mundo es de más de 2 millones.

El cuerno de África es un estado relativamente nuevo, logró su independencia de Gran Bretaña e Italia en 1960. En los setenta mantuvo estrechas relaciones con la URSS, pero el enfrentamiento entre clanes por las divisiones de las áreas de influencia mediante la guerra, sumado a la desgastada situación económica, hizo que durante los noventa Somalia nuevamente necesitara ayuda internacional.

El camello es insustituible en la vida del país: se los utiliza como medio de transporte, determinan la riqueza de una familia (mientras más camellos tenga mejor será la posición social en la que me encuentre), se los sacrifica en festividades religiosas o se los intercambia como un símbolo para recomponer o cultivar una relación. Y además, como debe ser, el camello ha sido inspiración de muchos poemas y canciones.

Somalia es llamada “nación de poetas” porque la mayoría comparte un gran amor por la poesía y tiene una gran tradición oral que hizo innecesaria la escritura del idioma que, aunque parezca mentira, se crea recién en 1972. La facilidad de discurso es muy valorada principalmente en actividades que requieren gran oratoria y habilidad con el lenguaje como por ejemplo la política o el rezo.

Los dichos populares juegan un rol prominente en el lenguaje cotidiano. Tener sentido del humor es esencial en esta tierra donde la realidad es tan cruda que no queda más que reír ante tanta desgracia. Hay un proverbio que dice: “A un hombre con sentido del humor nunca le faltan ni las palabras ni la acción”. Y otro de los más populares que refleja la necesidad y el valor de la unión: “Juntos los dientes pueden cortar”. Las palabras siempre ayudan ante una existencia que no coopera.

El sistema social de este país africano gira en torno a clanes. Hay seis clanes primarios y se debe pertenecer a uno de estos para ser somalí. Muchas historias cuentan que existen miembros de clanes descendientes de árabes y persas que emigraban e inventaban sus raíces para ingresar al sistema. Cuando el clan familiar se vuelve muy grande y difícil de manejar por sus líderes, se crean sub-clanes que vuelven a legitimar contratos con derechos y obligaciones para sus miembros. La lealtad de un somalí está siempre primero hacia su familia inmediata, le sigue su linaje inmediato, luego el linaje del clan y finalmente el clan familiar.

La sociedad está basada en el dominio masculino. Esto se debe a la religión musulmana, que se expandió en la región en el siglo XI y que es practicada por más del 80 por ciento de los habitantes. Somalia es de la rama de los sunníes, lo que significa que creen que los líderes religiosos deben ser elegidos por el pueblo, a diferencia de los musulmanes chiíes que creen que solo los descendientes de Mahoma deben ser los líderes religiosos.

Como los recursos de agua son escasos están acostumbrados a moverse continuamente, recorriendo el país con sus rebaños de ovejas, cabras y camellos en busca de agua y nuevos pastizales. Una vez que encuentran un lugar, por un tiempo, construyen su casa provisoria con ramas y pieles de animales que transportan en el lomo de camellos o burros. Gran parte de la población aún vive como hace siglos, esto tiene que ver con la idea de preservar las costumbres de los ancestros.

Los somalíes son gente bien parecida, flacos, altos, con rasgos atractivos y fina piel. Una de las modelos más conocidas de las décadas del setenta y ochenta es de estas tierras: Iman. Fue actriz de Hollywood, estuvo casada con David Bowie, actualmente esta retirada del espectáculo y tiene su propia agencia de cosméticos para mujeres de piel negra. Iman, al hacerse famosa se ausentó de su país por veinticinco años. En 1992, cuando volvió, quedó muy impresionada con la hambruna y los campos de refugiados. Esto la llevo a filmar un documental donde mostraba al mundo esta realidad.

En Somalia la esperanza de vida es de 51.96  años. En 2006, los niños por debajo de los 5 años que sufrían bajo peso eran el 32.8 por ciento. En 2011, el 76.4 por ciento de la población no tiene acceso a facilidades sanitarias. Actualmente no hay un gobierno nacional permanente, es transicional parlamentario y federal. Durante el 2015, la comunidad internacional intervino de manera muy activa para establecer pautas que guíen a Somalia en elecciones democráticas en 2016. Habrá que esperar para ver resultados.

Cuando un somalí saluda a otro, no le dice ‘hola’, le pregunta: ‘¿Hay paz?’ Y la respuesta es: ‘Hay paz’. Cuando un somalí quiere saber cómo está un par, no le pregunta: ‘¿cómo estás?’, le dice: ‘Háblame de ti’. En Somalia ‘buen tiempo’ significa ‘está lloviendo’. 

lunes, 13 de junio de 2016

¿Qué posibilidades tiene Susana Malcorra de ser líder de Naciones Unidas?

Con setenta años y ocho secretarios generales masculinos en su historia, nuevamente se elige a la máxima autoridad de Naciones Unidas. En esta oportunidad hay aires de cambio. Parece que la campaña internacional “1 para 7 mil millones” dio resultados con su propuesta de encontrar al mejor líder y democratizar, de una buena vez, el proceso de selección. Las críticas son siempre las mismas: que no hay una descripción clara de los requisitos para el puesto, que nunca se sabe quiénes son los candidatos, que gira en torno a un solo nombre, que se realizan “pactos de trastienda” entre los miembros del Consejo y que ninguna mujer ha ejercido ese cargo.

Las decisiones del Secretario General de Naciones Unidas afectan a siete mil millones de personas, es decir, a todo el mundo. Por eso se insiste en lograr transparencia en el proceso de selección. Esta vez hay avances. Hasta 2007 cuando se designó a Ban ki-moon, la mayoría de los Estados miembros del organismo y la sociedad civil teníamos vedado el conocimiento de los postulantes. Esta es la primera vez que se realizó una exposición y un debate público de los candidatos, quienes respondieron preguntas (incluso de ciudadanos comunes) ante un tribunal donde pudieron mostrar su oratoria y los planes futuros para la organización.

La primera, y única vez, que un argentino aspiró a la secretaría de Naciones Unidas fue el diplomático Carlos Ortiz de Rozas en 1971, propuesto por el gobierno de Francia. Descendiente directo de Juan Manuel de Rosas, fue quien obtuvo la mayor cantidad de votos, pero el veto (voto negativo) de un solo miembro permanente del Consejo puede dejar una candidatura sin efecto, y en ese caso, Rusia lo utilizó.

El único latinoamericano que llego al cargo fue el peruano Javier Pérez de Cuéllar (1982-1991) que es reconocido internacionalmente por sus oficios de paz, en algunos casos con buenos resultados y en otros no. Lo recordamos en América Latina, por ejemplo, por las gestiones diplomáticas infructuosas y a contrarreloj para evitar la guerra de Malvinas.

Quien elige al Secretario General es la Asamblea, que está formada por todos los países miembros, pero teniendo en cuenta la recomendación del Consejo de Seguridad. Éste está compuesto por quince estados: cinco permanentes con derecho a veto, que son Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, China y Rusia, y diez no permanentes, que van rotando cada dos años, dentro de los cuales en este 2016 se encuentran Uruguay y Venezuela. Entonces, para que un candidato logre aprobación debe contar con el voto positivo de los cinco miembros permanentes y cuatro de no permanentes, que en total suman nueve, y logran mayoría.


El proceso parece estar evolucionando y este año se conocen mundialmente a los once aspirantes al cargo donde hay record de mujeres: cinco. Antes de la postulación, Malcorra, al igual que los otros candidatos, trataron de asegurarse respaldo internacional. En el caso argentino, fue el presidente Mauricio Macri quien aceptó y presento su candidatura ante el organismo. Su apoyo a la canciller es total y ha declarado: "Gran candidata me quedo corto, es una excepcional candidata". Por supuesto que tener en este cargo a Malcorra sería muy beneficioso para la Argentina.

Analicemos las posibilidades que tiene la funcionaria de llegar puesto de Secretaria General de Naciones Unidas. ¿Tiene apoyo de la comunidad internacional?

La rosarina consta de una larga lista de contactos que fue generando a lo largo de 15 años cuando trabajó con el actual secretario general de la organización, Ban Ki-moon, y donde pudo conocer el manejo de las diplomacias en el mundo. De todas maneras, lograr apoyo a su candidatura, no solo depende de los contactos y de la buena imagen cosechada, sino de cuestiones más amplias que se elevan a nivel de relaciones interestatales.

En cuanto a América Latina la Canciller declaró que "No hay un apoyo monolítico de la región. Todavía no puedo considerarme la candidata de la región". Está en lo cierto. Uruguay, que asumió este año la presidencia rotativa del Consejo de Seguridad con Elbio Rosselli como el máximo representante, no ha emitido palabra aunque todo indicaría que su voto será positivo ya que en estos momentos no hay rispideces entre ambos países.

Venezuela, el otro miembro del Consejo este año, aún está en ‘veremos’ debido al apoyo de Mauricio Macri a la oposición. Para ganar su voto el presidente argentino comenzó a flexibilizar su postura con respecto a la utilización de la Carta Democrática. La actuación de Malcorra ante la OEA también se dirige en ese sentido y calificó de "apresurada" su aplicación reclamando "elaborar una oportunidad de mediación y diálogo". También se agrega  México, que ya afirmó que no respaldará a ningún candidato latinoamericano.

En cuanto a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, como dijimos, su voto es primordial porque el derecho a veto de cualquiera de estos, tiraría por los aires cualquier candidatura. Empecemos a contar.

Todo parecería indicar que Estados Unidos apoya a Argentina y Susan Rice, la secretaria de Seguridad Nacional, ya lo habría hecho saber. Ahí se sumaría un aliado importantísimo para nuestro país.

Gran Bretaña es un problema y David Cameron no ha dado indicios a que candidato apoyará. Argentina ha practicado un intento de distención. Malcorra visitó Londres y declaro en la prensa que las Islas Malvinas dejó de ser "el tema principal" en la relación, aunque todos sabemos de las diferencias históricas por esta cuestión entre ambos países. Si hay algo que el primer ministro no aceptará, es demostrar debilidad.

Rusia parece ser otro gran escollo. Argentina ha tratado de cooptar al país repudiando las sanciones económicas que le aplicaron Estados Unidos y la Unión Europea por el tema de Crimea. Pero todo indicaría que Vladimir Putin se incline por la candidata búlgara Irina Bokova o, a lo sumo, la croata Vesna Pusic. Nuestra canciller tiene a favor una vieja amistad con su par ruso Serguei Lavrov y hace poco estuvieron reunidos tratando de avanzar en acuerdos para la construcción de la represa Chiuido en Neuquén y dos centrales nucleares.

En cuanto a Francia, Malcorra estuvo almorzando con su par Jean-Marc Ayrault y sus consejeros. Y según publica el diario La Nación, una fuente diplomática francesa ha declarado en relación a la reunión que duró dos horas y media: "Por el momento, su prestación podría ser calificada de sans faute (sin errores)"

Por último, se encuentra China. Allí también la funcionaria estuvo de visita y trató una amplia agenda con su par, Wang Yi, entre los temas se encuentran la continuidad de acuerdos pendientes como el de la base espacial en Neuquén. El voto chino podría pender del resultado de estos tratados heredados del gobierno de Cristina Fernández. Hay muchas cosas por resolver todavía.

Veamos ahora la competencia. Son once los candidatos que aspiran a la secretaría. Cinco mujeres, y se prevé que recaerá en una, ya que es un requisito que se está buscando dada la presión internacional. Este es un punto a favor de Susana Malcorra. En contra está que el derecho consuetudinario ha establecido que se debe seleccionar al futuro secretario de acuerdo a regiones y ahora sería el turno de los Estados del este europeo.

El nombre que suena más fuerte es la candidata proveniente de esta región, Irina Bokova, política y diplomática búlgara,  directora general de la Unesco desde noviembre de 2009, estudió en Rusia y Estados Unidos y parece ser la favorita del primero. Otra de las postulantes es Helen Clark, ex Primera Ministra de Nueva Zelanda entre 1999 y 2008 y, desde abril 2009 es la primera mujer que dirige una de las agencias más potentes del organismo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Aunque tiene en contra pertenecer, al bloque regional Asia-Pacífico, como Ban Ki-moon, lo que definitivamente no le juega a favor.

También se encuentra Natalia Gherman, viceprimera ministra de Moldavia y ministra de Asuntos Exteriores para la Integración Europea. Es Diplomática de carrera, con experiencia por trabajar en la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Por último, está la candidatura de la croata Vesna Pusic, quien desempeñó el cargo de primera viceprimera ministra y ministra de Asuntos Exteriores e Integración Europea.

La competencia (sin tener en cuenta a los seis candidatos masculinos) como dice el dicho, es buena y es mucha. Malcorra en su exposición afirmó que lo que pretende lograr con las Naciones Unidas es que sea "menos burocrática y más cercana a la gente para resolver los verdaderos problemas de la humanidad”. La oposición la acusa de salir a hacer campaña para su candidatura en vez de ejercer su cargo de canciller ya que durante un mes recorrió más de 17 países.

El proceso de selección del líder de la máxima organización mundial ya empezó. Los cambios hacia una forma más democrática y transparente se están haciendo realidad. El Secretario General tiene un gran trabajo: intermediar entre los 193 Estados miembros y coordinar más de 30 programas y organismos especializados en una entidad donde trabajan más de 40.000 personas. No es un puesto fácil en un mundo en que las fronteras aparecen cada vez más difusas y donde los problemas se vuelven cada vez más globales.

Si bien pareciera que el proceso tiende a mejorar, realmente el cambio de fondo vendrá cuando Naciones Unidas no tenga más “miembros de elite” permanentes y con derecho a veto. Se debe lograr la equidad en el voto de todos los Estados que la conforman. Si no se modifican los vicios que trae desde su fundación, en época de post guerra, Naciones Unidas va a ir quedando arcaica y obsoleta. Hay que adaptarse a los nuevos tiempos.

Por ahora, Malcorra y los candidatos para este nuevo periodo, tienen que jugar con las viejas reglas. La canciller argentina, conocedora de los tiempos y de las jugadas diplomáticas de los países, ha manifestado que en el Consejo de Seguridad "se cuidan muy bien de hacer conocer sus preferencias e incluso de decidir hasta el último momento". No queda otra que esperar.

Natalia Pettinari
Licenciada en Relaciones Internacionales

miércoles, 8 de junio de 2016

¿Qué está pasando en Venezuela?

A pesar de que ha sido elegido por el voto popular, se acusa al gobierno de Nicolás Maduro de ser antidemocrático. Desde que asumió el poder, en abril de 2013, la situación de Venezuela se ha tornado cada vez más complicada, no solo por la presión interna sino también internacional. Probablemente uno de los motivos sea que el liderazgo de Hugo Chávez es muy difícil de suplantar. Éste, abatido por el cáncer, nombra a Maduro su sucesor diciendo que “es un hombre con una gran capacidad para el trabajo, para conducir grupos, para manejar situaciones difíciles”. A esto se le agrega que el entorno latinoamericano está dando un giro a la derecha y el país va restando aliados. Este es el momento de Maduro para demostrar sus capacidades.

El objetivo de la Carta Democrática de la OEA es preservar a este sistema como forma de gobierno en la región. Casualmente su primera aplicación fue al país bolivariano en el 2002, a los siete meses de haber sido aprobada. Se había producido un golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez, y el organismo actuó de manera rápida y eficiente emitiendo la resolución de “Apoyo a la democracia en Venezuela”.

Cuando el actual Secretario General de la OEA, Luis Almagro, invoca el artículo XX para la aplicación de la Carta, es la primera vez que alguien lo hace en ese cargo. Es una acción unilateral que no necesitó el consentimiento del gobierno afectado (como siempre ha sido) y fue una de las cosas que más enojó al presidente Maduro que vio al uruguayo actuando para la oposición.

El ex embajador charrúa presentó la petición ante el Consejo Permanente y llamó a sesiones urgentes entre el 10 y el 20 de junio. Lo hizo dando a conocer un documento de 132 páginas donde destaca que en Venezuela la democracia se encuentra en riesgo debido a la "crisis humanitaria generada por la escasez de alimentos y medicinas, el bloqueo de los poderes del Estado y la situación de derechos humanos contra los presos políticos".

En octubre del año pasado, Almagro dio a conocer abiertamente su posición con respecto al gobierno de Venezuela, cuando se reunió con las esposas de los líderes opositores encarcelados. Lo que sorprendió en este caso, fue el momento elegido, ya que se encuentra activo el proyecto de dialogo entre gobierno y oposición propuesto por tres expresidentes: el español José Luis Rodríguez Zapatero, el dominicano Leonel Fernández y el panameño Martín Torrijos, al que adhiere explícitamente la mayoría de los países de la región, incluido Estados Unidos.

El informe que presentó el Secretario General pretende que se nombre un nuevo Tribunal Supremo de Justicia, se liberen los presos políticos y se realice un referéndum revocatorio contra el presidente, a contrapelo de lo que dicta el Consejo Nacional Electoral. Maduro reclama que esto es una clara injerencia en los asuntos internos de un estado miembro de la OEA. Hay que tener en cuenta además, que un referendo de estas características, solamente está previsto en las constituciones de tres países latinoamericanos: Bolivia, Ecuador y Venezuela.

Como dijimos anteriormente, siguiendo las directivas de la Carta en su artículo XX, el Secretario General debe solicitar “la convocatoria inmediata del Consejo Permanente para realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente”. En este momento el Consejo Permanente está presidido por un argentino: Juan José Arcuri. Y aquí entra a jugar otro actor en el conflicto que es Argentina.

Almagro debió saber que el presidente argentino, Mauricio Macri, ha mutado su posición, a pesar de dar todo tipo de indicios del cambio de política exterior en relación a su antecesora y especialmente con respecto a Venezuela. Esto tiene que ver probablemente con la intención de postular a la Canciller Susana Malcorra como Secretaria General de la ONU, para lo cual necesita los votos latinoamericanos.

El uruguayo además debió notar que Macri cambió la apuesta cuando afirmo que la Carta Democrática era una opción pero que no iba a destrabar el conflicto y declaró: “Estamos buscando que se sienten oposición y oficialismo en una misma mesa y convoquen a elecciones de forma anticipada”. El presidente ya daba a entender que había flexibilizado su postura. También Malcorra manifestó que el camino era el dialogo y consideró que “la Carta puede ser un cierto mecanismo de la OEA, pero no necesariamente sirve para resolver el problema de los venezolanos”.

Seguramente la nueva  posición argentina desconcertó a Almagro aunque no es el único. También está desconcertada la oposición venezolana que creía que había ganado fuerza con el cambio del gobierno en Argentina. Todo quedó trunco. Luis Florido, dirigente de Voluntad Popular y presidente de la Comisión de Política Exterior del Parlamento comento: "La Argentina terminó dejando solo a nuestro país. Intereses diplomáticos, particulares".

Otro actor en este conflicto es el embajador venezolano ante OEA, Bernardo Álvarez, de quien se habría escondido la solicitud que presento para una reunión con agenda propia del Consejo Permanente y en cambio, convocaron a otra con diferente temario. Afirma el canciller que “Desde hace dos días han habido una serie de reuniones informales organizadas desde la delegación de Argentina para tratar este tema. Nosotros nos enteramos, pero no fuimos invitados ni participamos”. Finalmente, la situación se apacigua porque éste logra discutir su agenda y se aprueba el llamado al diálogo que era promovido por Venezuela.

En cuanto a la postura de Estados Unidos, si bien está a favor de hacer declaraciones más duras en la OEA, ha bajado el tono y se acoplo al resto de la región. Se especula que la Casa Blanca pedirá al Papa que repita los oficios que ayudaron al deshielo cubano con Venezuela. Francisco, siempre alerta a los conflictos internacionales (y ni lento ni perezoso) ha enviado una carta a Maduro a fines de abril, aunque no ha trascendido su contenido.

Finalmente, la resolución de la OEA, con fecha el 1 de junio de 2016, y después de sesionar por más de diez horas, aprobó una declaración en la que los países miembros hacen un ofrecimiento a Venezuela para identificar un mecanismo que coopere al diálogo. Es un llamamiento apenas formal a la plática política interna sin desestimar otras iniciativas como la propuesta por los tres ex presidentes, auspiciados por UNASUR.

La canciller venezolana, Delcy Rodríguez aprovechó este golpe favorable, y enseguida comunicó a la prensa las buenas intenciones que tiene su país para continuar el dialogo con la oposición para mantener la paz.

¿Qué hubiera pasado si se aplicaba la Carta Democrática Interamericana?

Si se hubiese decidido aplicar la Carta, de los 34 países que tienen derecho a voto, dos tercios hubieran votado por la suspensión de Venezuela como miembro de la OEA. Esto significaría una condena internacional al ser considerado como país antidemocrático y limitaría la capacidad de acción en el sistema internacional. De todas maneras, las sanciones no son intervencionistas ni punitivas. Es decir que nadie puede intervenir Venezuela, afortunadamente, y que no hay castigo material sino moral.

Para el gobierno de Maduro una sanción habría significado mayor autonomía y libertad de acción, al encontrarse aislado, aunque como plantea el ex embajador venezolano Gerson Revanales: “La exclusión del sistema financiero y de cooperación regional no afecta los programas y proyectos del Gobierno, ya que en la actualidad es poca la participación de Venezuela dentro de los mismos”.

El objetivo final de aplicación de la Carta es la restitución del país sancionado al sistema de gobierno democrático del que nunca debió haber salido. El artículo XXI dispone que “Adoptada la decisión de suspender a un gobierno, la Organización mantendrá sus gestiones diplomáticas para el restablecimiento de la democracia en el Estado Miembro afectado”. El fin es entonces, siempre y por sobre todas las cosas, que en toda América se gocen de los beneficios de la democracia. Tal vez estemos rozando el límite con la utopía.



domingo, 31 de enero de 2016

Viajar en bicicleta

( Entrevista realizada en septiembre de 2012. A inicios de 2015 Marcelo y Favio iniciaron un viaje por África en su afán de conocer el mundo en dos ruedas. Seguilos  en  https://www.facebook.com/PedalearElMundo )


“Para nosotros el viaje empieza desde que tuvimos la idea. Eso es un viaje. Y cuando te subís arriba la bicicleta es la continuación, la práctica”. Son palabras de Favio. Se refiere al viaje que hizo por gran parte de América con Marcelo. Ya mismo les presento al dúo: Favio Giorgio (47) y Marcelo Lezcano (42). Partieron con sus bicis el 12 de Diciembre de 1999 desde Oroño y Urquiza (Rosario). Recorrieron dieciséis mil kilómetros por dieciséis países en trece meses. ¿Dos locos? “Loco es el que tiene un sueño y no lo realiza”, dicen.

Pensaban hacer el viaje en menos tiempo pero les llevó un poco más de lo previsto por dos cuestiones: porque en el transcurso decidieron sumar más países y porque Favio casi se muere dos veces. Primero, lo chocó una camioneta en Venezuela, “Somos pocos los ciclistas que podemos contar que te atropellan en la ruta y seguís vivo”, dice. Y segundo, porque a menos de un mes de ese accidente, contrajo una terrible fiebre, “Yo notaba que me estaba muriendo”. Los médicos le dieron horas de vida. Después se enteraría que esa fiebre era malaria y que se contagia por picadura de mosquito o por tomar agua de los ríos. Tenía 33 años, alguien durante el viaje le dijo que esa era la edad en la que se moría mucha gente. Y yo le pregunto, si moribundo, en un rapto de conciencia no se arrepintió de su travesía: “No, noooo, ¿vos sabes cuando me agarraría el arrepentimiento pero sería tarde? Morirme adentro de la oficina. Pero morirme haciendo lo que me gusta, feliz.” Conclusión: el pobre Marcelo casi se nos queda sin compañero dos veces.

Marcelo tenía 29 años cuando empezó el viaje pero por suerte nadie le dijo que esa era una edad en la que moría mucha gente. Al menos él tampoco se murió porque lo tengo acá enfrente hablando conmigo. Además él fue quien escribió “Un año en bicicleta”, el libro que demuestra que sobrevivió a la aventura. Y en Junio de 2012, después de que ambos dedicaran sus ratos libres por un par de años, logran sumar un documental del mismo nombre.

Estos rosarinos inquietos  dejaron grabada su aventura en fotos, manuscritos y cassettes. Si, cassettes. Era el año 2000. Marcelo cuenta: “En vez de escribir, para no perder tiempo, llevaba en una riñonera un grabador de periodista y grabe todo el viaje desde que nos levantábamos hasta que nos íbamos a dormir… Ibamos pedaleando e iba grabando. A la noche hacia el balance del día. Me pase un año transcribiendo todos los cassettes. Y después hice un borrador, y a ese borrador lo resumí para hacer un libro, así que otro año más… y después bueno, juntar plata para sacar el libro”. Hicieron 500 copias que están agotadas.

Favio me explica “Somos dos desmitificadores. Porque no teníamos bicicletas, no estábamos entrenados, no somos fisicudos, toda una empresa que va al fracaso… con el documental lo que logramos es que mucha gente piense que se puede hacer. Que no es un imposible.”Marcelo asiente y agrega “Cuando nos ven ya todos se dan cuenta que se puede hacer. Todos creen que hay que tener una bicicleta re costosa, pero no. Sí tiene que tener ciertos requisitos… con cambios, amortiguación delantera. Pero con eso ya está. Mientras más pedorra mejor porque en otros países no vas a conseguir repuestos complicados. Conviene una común.”

Favio, antes de sus casi mortales 33, vivió diez años en Europa “Yo vuelvo a vivir acá a la ciudad de Rosario y estaba medio desubicado, una década afuera es bastante. No sabía qué hacer y había leído mucho sobre Latinoamérica, sobre revolucionarios, sobre el Che, mucho Galeano, Neruda. ‘Las venas abiertas de América Latina’ es la biblia nuestra.” En cambio, Marcelo siempre vivió en Rosario, “Yo me iba de mochilero al sur todos los años… Abre ido como ocho o diez veces. Y en un viaje conocí a un mexicano que llego en bici a Ushuaia. No me entraba en la cabeza como.”

Favio directamente no tenía bicicleta y Marcelo hacia poco que andaba en una. Se conocieron en el gimnasio seis meses antes de emprender la travesía, y fueron básicamente seis meses de entrenamiento para después dar el gran salto. Un viaje tan largo necesita organización. Marcelo me explica “Nosotros tratamos de seguir una tabla que habíamos armado de una relación de tres por uno, pedaleamos una hora y media y descansamos media, así entre las cinco de la mañana hasta las cinco de la tarde, como un trabajo prácticamente. Y al viaje lo armamos por etapas y hasta que no terminaba una etapa no parábamos más que a dormir.  Cuando llegábamos a esa etapa, ahí ya parábamos a conocer el lugar, a  quedarnos dos o tres días, lo que sea… reponer otra vez comida, revisar las bicis y queríamos conocer el lugar porque si no es viajar, viajar.”

¿Qué es de la vida cotidiana de estos dos aventureros? ¿El día a día? Hagamos lo que ellos quieren: desmitifiquemos el asunto. Son gente como vos y yo, que trabaja ocho horas diarias o más, tienen familia pero no esposas ni hijos. Son solos. Favio trabaja en una obra social: “Doy a cambio mi fuerza laboral por un salario. Lo tomo así. Es necesario para vivir pero mi vida pasa por otro lado. Lamentablemente en este sistema morís ocho horas al día… mi vida a partir de las cuatro de la tarde cambia.” Y Marcelo, al contrario, siempre trabajó independiente y dice que nunca podría tener un jefe. Me dijo que tiene como cuatro trabajos, entre los que está enseñar música y una PYME.
¿Qué aprendieron del viaje?

Favio: “El viaje lo que permite es humanizarse. Porque cuando viajas en bici te regís por el clima, porque constantemente estas mirando el cielo, estas mirando el camino… estas en libertad absoluta. Nosotros, el humano, tiende constantemente a que si hace frio no queremos tener frio, si hace calor tampoco queremos tener calor. Evitar siempre. En bicicleta si llueve te mojas, si hace calor tenes calor, si hace frio tenes frio.”

Marcelo: “Que no tenemos que dejar de viajar más, que es una droga. Te cambia la vida, ves todo distinto. De la gente aprendes muchísimo, creo que es lo mejor del viaje más que conocer lugares. No sé porque, pero conocíamos gente que estábamos pocas horas, nos daba lugar, compartíamos la cena, y después nos íbamos a dormir. Al otro día generalmente yo, me iba llorando, como si dejara amigos. Yo creo que porque sabía que no los iba a ver nunca más.”

Durmieron en cuarteles de bomberos, locales de la Cruz Roja, casas de familia, una cancha de beisbol, un bar 24 hs, un camión, un tráiler… “Nos acomodábamos a lo que haya. Ni aunque hubiéramos tenido plata íbamos a ir a un hotel porque queríamos el contacto con la gente.” ¿En algún momento tuvieron miedo? Favio contesta: “Era una película que ya teníamos el guión y ya sabíamos que el director nos había dicho que éramos los protagonistas, que no nos podía pasar nada… que nos pasaban cosas pero salíamos vivos. Es como que te ves dentro de una película”. Y agrega algo muy lindo que sirve de empuje para vos que estás leyendo esto: “Los sueños hay que hacerlos, no hay que pensar en las cosas que te pueden pasar… te va a pasar todo, como en la vida, cosas buenas como malas.”

Les pregunto si tienen pensado otro viaje en bicicleta. Se les dibuja una sonrisa y les brillan los ojitos “Y… África nos atrae mucho”.


Favio Giorgio y Marcelo Lezcano pedalearon 16.305 kilómetros por 16 países: Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Brasil, Guyana, Venezuela, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, Belice, México y Cuba. En 2008 editaron “Un año en bicicleta” de 700 páginas y en 2011 “Cicloturismo, una guía práctica para el viajero” con contenidos técnicos para quien quiera hacer un viaje de estas características. En 2012 suman el documental audiovisual “Un año en bicicleta”. Podes agregarlos a Facebook para enterarte de las presentaciones que están haciendo por todo el país: https://www.facebook.com/PedaleandoElMundo



martes, 18 de noviembre de 2014

“El negocio está como realmente quiero”

Pocho López – Dueño de Panadería “La Recova” 

Casi todos los días paso enfrente La Recova, muchas veces compro. Sus productos son caros pero deliciosos. La Recova es de esos lugares, donde voy cuando estoy deprimida y me quiero alegrar con algo rico el estómago. Uno de esos días, entré y pregunté por el dueño a quien en ese momento estaba más a mano, que era una señora que estaba lavando el piso. Me dice “Si, si, el dueño es Pocho, viene todos los días a la tardecita”. Así que fui al día siguiente. Pregunté por él, y viene Franco, su nieto que inmediatamente me deriva a su abuelo para esta entrevista.

“Me llamo Eusebio, pero soy Pocho, todos me conocen como Pocho”. Pocho es hijo de una mamá calabresa que unos años antes de la Primer Gran Guerra inmigro a Rosario ¿Por qué? “y… porque en esa época venían todos los italianos y todos los españoles… vino gente de todo el mundo”. Vamos a ver cómo la historia lo lleva a Pocho a donde está hoy, que nos cuente.

Su mamá, es Maria Caporale “Mi madre nace en 1900, en 1910 se vienen a vivir a la Argentina (con su familia) y ella estaba acostumbrada a ayudarle a la madre en Italia a hacer el pan a mano en la casa. Después  vino acá (Rosario) y cuando cumplió 15 años se caso con mi padre…. En una época mi padre traía leche en un carro con caballo de Pérez… del tambo la traía a Rosario. Quedo sin trabajo y entonces mi mamá le dice: ‘mira, haceme un hornito de barro que yo hago el pan casero y vos salis con un canasto a venderlo por las casas’. Ese fue el comienzo de lo que llego a ser La Recova”.

Los padres de Pocho, tenían siete bocas que alimentar. Pocho es el menor de esas siete, el único vivo hoy, y por lo tanto el único que sigue con la tradición familiar. Y lo que sospecho más feliz lo pone es que hace poco, Franco, comenzó a seguir el legado familiar. Con una sonrisa me cuenta: “Ahora sigue mi nieto que es Ingeniero Industrial, estaba trabajando en Telecom y yo, como ya pase a ser muy mayor de edad, necesitaba una ayuda pero de alguien de mucha confianza para dirigir, para manejar el personal y demás, entonces le digo: ‘Franco ¿si yo te necesito, vos te venís conmigo?’ Me dice: ‘¿Cuándo? ¿mañana queres?’ Le digo: ‘no, tomate una semana’. Al otro día fue y mando la renuncia a Telecom.” Viendo que su sonrisa delatora continuaba, le pregunto: ¿Y vos te esperabas eso? “Siiii, ya sabía porque incluso él, los últimos 16 años vivió en mi casa, conmigo y mi señora, porque la madre se fue a vivir a España y él dijo: ‘yo me quedo con los abuelos’ y siguió estudiando.”

Retomemos la historia. La Recova tiene sus orígenes en 1940.  Aunque Pocho dice que tiene 31 años porque cuenta desde 1981 cuando abrió el localcito (según sus palabras) de Rioja y Buenos Aires de cinco metros por seis. Pero vamos cronológicamente. “Habíamos comprado en 1954 en Villa Manuelita una panadería que en 1940 tenía ya 100 años. Era muy vieja pero muy grande y ahí empezamos a trabajar al por mayor. En 1964 nos fuimos a Grandoli al 4000 (se llamo panadería Santa María), ahí hicimos una panadería nueva con un horno tubo de 16 metros de largo. Era uno de los pocos hornos que había en Argentina… En 1981 vinimos y pusimos la sucursal acá en el centro.”

¿Cómo fue dar ese paso? “Quería poner una sucursal en el centro. Y salgo a ver la mercadería que se estaba vendiendo… era de última (…) y dije: acá haciendo una buena mercadería, de primera calidad, tiene que ser un boom. Tal es así de que con ese negocito de 6 por 5 de sucursal llegaron a entrar hasta 500 y 600 personas por día.”

Momentos de crisis, claro que los hubo. “De cerrar, no nunca. Al contrario, siempre de agrandar. Ahora si ya me conformo de que el negocio esta como realmente quiero…. El peor momento fue en el 2001.  Seguimos adelante igual… El país se arregló solo. Lo arregló el pueblo con las cacerolas. Lo pudimos aguantar. No despedimos ningún empleado. Ya en el 2002 cambió todo”.

Estamos en Septiembre de 2012 ¿Y ahora como marcha la cosa? “Menos mal que empezaron a salir las cacerolas de vuelta para que el gobierno tome algunas medidas de todas las cosas que estaba y está haciendo mal.” ¿Y La Recova, Pocho? “Yo estoy muy conforme con mi negocio, creo que estamos trabajando bien… podemos cobrar bien la mercadería porque ya tenemos fama de calidad y jamás la hemos cambiado, siempre trabajamos con el máximo de calidad que tolera cada producto.” Quizá esté de más este final, pero (probablemente de metida que soy) quería reafirmar lo que dijo Pocho: la calidad de los productos de La Recova es marca registrada en Rosario.

Desde 1993 La Recova está en Rioja y Laprida http://www.confiterialarecova.com


miércoles, 23 de julio de 2014

En Rosario le fue muy difícil hacer amigos

Entrevista hecha y publicada a inicios de 2012 - Silvia Resoalbe – Locutora y Conductora 

“Mirando 16 años atrás lo que viví, yo creo que todo lo que logre tiene que ver con la fuerza, con la valentía, con no tener miedo, con tenerme confianza”. Sin querer queriendo le hice hacer a la Negrita un racconto desde el día que llego a Rosario, con una bolsa de consorcio como valija y sin abrigo. Fue con 27 años, un 7 de Febrero de 1996 desde Oberá, Misiones. “Estaba nublado, hacía calor, iba a estar en la casa de una familia amiga que conocí en Misiones… si conseguía trabajo me quedaba”.

Oberá está a 95 Km de Posadas y a 941 km de Rosario. “Hacia un par de años que me había recibido (de Locutora Nacional y de Maestra Jardinera) y me vine a Rosario para continuar estudiando. Quería ser más que una voz y poder tener cosas para decir”. Por eso decidió  hacer la carrera de Comunicación Social pero quedo en el camino.  “Quedo truncada porque comencé a tener tanto trabajo que no podía estudiar, no me podía adaptar tampoco a los horarios de la facultad. Yo quería trabajar. Me di cuenta ahora con el transcurrir de los años que no necesitaba estudiar. Era simplemente formarme como locutora e interesarme un poco mas por lo que pasa. Y ahí tenia las herramientas suficientes”.

¿Cuál fue la peor parte de la historia? “Yo pensé que me iba a bancar estar sola pero extrañaba muchísimo. Yo trabajaba de lunes a viernes… Y los sábados y los domingos dormía para que pase más rápido el tiempo”. Se emociona. Me emociona. Pero la Negrita es fuerte porque sabe que siempre se puede estar peor.

Entre lágrimas de recuerdo que se van extinguiendo me cuenta: “Me sentía realmente muy sola. Ahora estoy en el medio, pero el ambiente donde estamos nosotros es muy competitivo, no te incluían, te excluían. Yo siempre fui desde que llegue acá: “La Misionera”, despectivamente, y después “La Misio”, afectivamente. Y con el transcurrir de los años “La Negrita”, por el programa de televisión”. Respira, hace una pausa, y continúa: “AHORA SI: Silvia Resoalbe. Hubo como varias etapas en donde tuve que bancarme la presión de demostrar que soy buena, y que obviamente, no soy un peligro para nadie, para ningún compañero. Pero en ese momento, llegar y tener una voz agradable, que suene bien, era una competencia para un grupo y me costó hacerme amiga de ellos. En ese momento fue difícil. Me sentía realmente sola”.

Hay veces que la vida te pone piedra tras piedra. Y hay otras en las que te da un empujón y te anima a andar. Eso le paso a La Negrita. A la semana de haber llegado a Rosario consiguió trabajo en Estación del Siglo de movilera los fines de semana a la noche, “una misionera, hablando de la movida rosarina, una locura” dice entre risas. Y a la semana, la llamaron de Fisherton CNN. “En 20 días, apenas había llegado a Rosario, tenía la presión de decidir entre dos medios, que yo no sabía a que punto eran tan importantes  uno u otro.” Por intuición, decidió trabajar en este último. Y allí estuvo  10 años.

En Fisherton CNN conoció al periodista deportivo Luis Yorlano y de la mano de él, con “Fútbol sin trampa”, que todavía se emite por Canal 5, logró meterse en la pantalla rosarina. Pero a principios de 2012 y después de 7 años decidió abandonarlo. “Dejar la tele fue una decisión personal porque no arregle económicamente. Hay una excelente relación con Yorlano y su esposa. Ellos manifestaban lo difícil que es llevar adelante un producto rosarino local.”

No sé si es fácil o difícil trabajar y encontrar tu lugar en los medios de esta ciudad, pero que la Negrita lo logró, no caben dudas. Y ¿Saben que? Dice que se siente una rosarina más ¿Y saben que más? En Septiembre de 2012 se casará con un rosarino. La Negrita está feliz.

lunes, 12 de mayo de 2014

Un descanso después de Irak

Soldado de la Armada de los Estados Unidos

López tiene 24 años. Hace tres semanas volvió de Irak. Se está tomando unas vacaciones de quince días en Puerto Rico con sus pares: cuatro soldados y policías que vivieron con él en lo que fue la vieja Mesopotamia.

El muchacho sólo me autorizó a publicar su apellido, que es también como lo llaman todo el tiempo sus compañeros y como lo llamaban en Irak. Es moreno, alto, regordete. Apenas llegó de la guerra se hizo tatuar en el dorso de su antebrazo derecho: “You wouldn’t never understand” (Tu nunca entenderás), debajo están dibujados en forma de cruz dos revólveres con las iniciales de su escuadrón y los años 2007-2008. Esta marca en su cuerpo simboliza su paso por la guerra.

Comenzó trabajando para la armada hace seis años. Tenía casi diecinueve. Su hermana, que se inició anteriormente, lo convenció, aunque a sus padres no les guste. Su madre es boricua y es negra. Su padre es de República Dominicana y es blanco. “Tan blanco como usted”, me dice. Habla mejor el inglés que el español heredado. “¿Usted sabe que en el army me pagan el 15 por ciento más por saber español?”. No, no lo sabía.

López estuvo en el norte de Irak, con un calor que a veces le molestaba, de entre 90 y 100 grados Fahrenheit (entre 32ºC y 38ºC). De tanto en tanto me decía: “No quiero hablar del tema. Me quiero olvidar de allá”. Y después, sin presiones mías (lo juro) volvía solo a recordar: “Odio los medios de comunicación. Nunca dicen la verdad, nunca. No muestran cuando nosotros vamos a las villas y les damos juguetes a los niños, agua, eso no lo pasan… sólo cuentan mentiras”.

Me explicó que su trabajo en Irak era ir de villa en villa buscando a los malos y matarlos. “Pero no todos son malos”, asegura. Entonces le pregunto: ¿Cómo se dan cuenta cuando alguien es malo? “En realidad no nos damos cuenta porque se ven como personas normales y después te sacan el arma y disparan”. Se calla, se toma su tiempo como para pensar exactamente lo próximo que quiere decir, respira y con el mismo aliento, en tono bajito, reflexiona: “Pero no todos son malos”.

Luego, se sincera aún más y me cuenta que los iraquíes no los quieren “porque se da mucho eso de matar a inocentes y después el rencor nace entre los amigos y hermanos, o la familia”. Es el resentimiento que le surgiría a cualquier ser humano al que le mataron un ser querido. No quiere volver. Dice que la guerra es muy mala. Dice que no va a volver. Lo mandaron de regreso a Estados Unidos con algunos compañeros pero fueron reemplazados por nuevos soldados.

López tuvo la oportunidad de ir a la Universidad gracias a la armada. “Este es uno de los privilegios que uno tiene. Sólo pagué mil dólares al año, que es muy poco”. Estudió Business y Management, aunque le gustaría instruirse en algo así como Criminalística porque le atrae investigar y algún día poder trabajar en la CIA o el FBI como varios de sus amigos.

Cuando me quería cambiar de tema, salía hablando de cualquier cosa: “no quiero tomar más sol, aparte por el tatuaje. No quiero volver a Maryland (donde vivirá en su regreso a Estados Unidos) más negro de lo que soy”.

Se nota que tiene un corazón bondadoso. Su cara de buen chico está a la vista. Sus expresiones hablan tan bien como sus palabras. Con la armada estuvo en Guantánamo y también en Honduras haciendo ayuda humanitaria. Le gusto esta última experiencia. No así la de la base militar en Cuba porque “ahí sí que los presos son locos. Están las personas más locas de all around the world”.

López no sabe dónde queda Argentina. Tampoco Honduras. Dice que después de haber estado en la guerra se convirtió en un hombre: “Un año sin sexo y sin alcohol. Eso fue duro”. Le pregunté qué fue lo que más le gusto de Irak. Me respondió sin pensar: “las estrellas”. “Allí se pueden ver todas las estrellas… desde las más profundas a las más cercanas”.


(Texto escrito en Mayo de 2008)